“ES MEJOR MORIR EN UNA MANADA LLENA, QUE SIENDO LÍDERES SOLITARIOS” (Libro de la Selva)
Para mi, el Maratón de Ciudad Real, era una de los principales objetivos que tenía para este año, le tenía ganas por no poder terminarlo el año pasado, (me costó asimilar “el fracaso”), quien no corre, seguro que no lo entenderá, quien lo hace, seguro que sí, “pues mira, tampoco será para tanto”, también tenéis razón, todo es superficial, y todo tiene su grado de interés en función de la importancia que se le de. En mi caso, le di mucha.
Esta era mi tercera maratón de este año, tras disputar este año Sevilla y Vitoria, me lo había propuesto como objetivo de final de año, me hubiera gustado despedirme con unos tiempos de 3 horas 10 minutos, 3 horas 15 minutos, pero bueno, nunca salen las cosas como uno quisiera.
Pasados unos días, en frío, dejas atrás lo que pudo ser y lo que ha sido y me traigo otra lección que me da el Maratón (y van….?).
Se presentaba un día en cuanto a temperatura perfecto, sin aire, nubes, los días previos de la carrera he decir (en mi defensa) que no fueron los propicios para su preparación y no he llegado a la cita, como me hubiera gustado.
La carrera empezada, como os decía, con un día perfecto para correr, nada que ver con el calor que hizo el año anterior, desde inicio le dije a mis compis mis planes, salir y hacer la primera media a un ritmo superior y acumular tiempo de cara a la segunda media maratón, no había tiempo de especular, era por una vez, salir a jugármela, y así fue, desde el km 1, me puse en un grupito que según decían, querían hacer la media maratón alrededor del 1 hora 32 minutos, iba cómodo, pegado a ellos y sin hacer mucho esfuerzo.
Llega el paso de control de la media maratón, (oh wait ¡), 1 hora 36 minutos, aunque no era un tiempo malo, me daba una proyección final de 3 horas 12 minutos, no me cuadraba que hubiera perdido 4 minutos en los kilometros del 15 al 21, algo no iba bien y de pronto, me sentí muy, pero que muy cansado…. “¿pasas una media maratón en 1 hora 36 minutos Juaqui y vas cansado?”, “vete al peo Juaqui”….
¿Os he presentado?, perdón, aquí os presento mi otro yo, al Juaqui Anti Carrerista, este tipejo es con el que se lucha carrera tras carrera y con el te hunde moralmente e intenta que retires desde el minuto 1. Llamémosle “negatividad”.
Como decía, paso la media maratón en solitario, sigo analizando los datos de esa primera media y de repente oigo de fondo a…:
- Pachu: “Dulcinea”, “dulcinea”…(a cuento de una anécdota que nos pasó en nuestra primera maratón también en Ciudad Real en el 2013)
yo con mis cascos… y miro para atrás y vienen los dos compis con un ritmazo, entonces va y me suelta mi amigo el “negativo”, “jajajaja, te pegas una paliza en la primera media y mira, aquí los tienes detrás tuya… ahora que vas a hacer?... te retiras no?... no ves que no puedes seguir el ritmo…. “
Mientras mantengo una conversación mental, me dice el Muni (para arreglar la situación), así, con ese ritmo te vas a las 3 horas y media, y digo “joder, tiene razón, si voy arrastrándome y estos van con el turbo, que coño ha pasado?”....todo esto sin despegar el pico y sin poder hablar con ellos, iba listo, pero listo de papeles….la decisión fue fácil o seguirles o quedarme solo en una carrera que psicológicamente puede ser de las más duras que hay…. calles sin gente, sin corredores apenas….sin animación, sólo tú y el ruido de las zapatillas como golpean el asfalto.
Seguimos, los tres juntos durante los primeros kilómetros de la segunda vuelta, me costó una auténtica barbaridad seguirles, y de repente veo la luz…
-Pachu: “nos paramos en los avituallamientos no?”
- Yo (alias el mudo): (ojos como platos, sigo sin hablar)
- Muni: “vale”
Esa fue la estrategia de cara al final del maratón, pararnos en todos los avituallamientos, lo necesitábamos los tres, beber, comer, unos pasitos y a continuar.
De ahí al final de la prueba, tuvimos un par de pinchazos, primero el Muni y después Pachu, no nos quisimos dar cuenta, pero en verdad lo que hicimos fue un trabajo de equipo, gracias a unos y otros conseguimos tirar mutuamente y poder terminar otra maratón, rememorando aquella primera que hicimos en el 2013, nuestro debut en esta distancia, en aquella si sonó “Dulcinea”, la busqué en mi mp3 pero la había borrado por accidente y no pudo sonar en estos últimos kilómetros (mil perdones Pachu, jajajaja)
Al final hicimos un tiempo discreto, a pesar de todos los inconvenientes, Pachu (su mejor tiempo) sin entrenar específicamente para la prueba y Muni sin apenas haber entrenado en todo el verano, nuestro segundo mejor tiempo.
Como decía al principio, me quedo con lo bueno, que no nos dimos cuenta hasta el final, del trabajo en equipo que realizamos y que nos va a venir muy bien de cara al nuevo reto que se nos presenta este sábado, correr los 73 km que separan Sevilla de la aldea de el Rocío en un tiempo máximo de 12 horas. No prometemos nada… pero vamos a intentar “disfrutar” de la prueba.
Por último también, mencionar el buen tiempo del amigo Del Roj, que junto con el debut de Mota, que hicieron la carrera juntos y otra más para el zurrón. Enhorabuena a los dos. También mención especial a los dos desertores que no acudieron y al resto del grupo, espero verlos el próximo año por aquí.
Como no podía ser de otra forma, este post se despide así:
Julio Iglesias - Quijote
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...Soy quijote de un tiempo que no tiene edad
Soy feliz con un vino y un trozo de pan
Me conformo con nada, con todo y con más...









que grande eres joaquin
ResponderEliminarEspero que disfrutaras de esta locura llamada maratón y que vengan muchas mas, las próximas te gustarán mucho mas, ya lo verás ¡¡¡
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